Jengibre

Jengibre. Planta proveniente del lejano oriente, el jengibre es reconocido milenariamente por sus propiedades medicinales, alimentarias y afrodisiacas...
Jengibre, o "cuerpo de cuerno" como se le conoce en el lenguaje original indoeuropeo, es una planta de hojas en forma de lanzas, tallo largo y tubérculos subterráneos con forma de mano, de color marrón claro por fuera y amarillento por dentro, con un característico aroma y de sabor agrio y picante. Estos tubérculos son muy cotizados en India y Jamaica, aunque también se comercializan en el Caribe, China, Japón, Indonesia y Perú.
Se dice que Marco Polo trajo el jengibre del lejano oriente y reanudó su cultivo en tierras occidentales luego de la caída del Imperio Romano. Para los romanos, después de la pimienta, el jengibre era la especia predilecta. Tiempo después, este alimento se fue propagando hacia Sudamérica, el Caribe y Australia, gracias a sus cualidades terapéuticas, culinarias y al poder sexual y estimulante que se le atribuye.
Con fines medicinales, esta planta es empleada como digestivo y para la gastritis, contra el mareo y las naúseas, para mejorar la circulación sanguínea, como antigripal, como tratamiento para traumatismos y artritis, entre otros usos curativos. Como ingrediente alimentario, el tubérculo del jengibre es ampliamente utilizado en la cocina asiática como condimento en la preparación de salsas, carnes y mariscos. En cambio, en la cocina occidental se emplea, más que todo, para la elaboración de bebidas dulces y postres, un buen ejemplo de ello son las famosas galletas con jengibre.

